viernes, 27 de febrero de 2015

Entrenamiento Camino Santiago Bicicleta.


 
Bueno, aquí os dejo un poco de todo, entrenamiento, prudencia y educación Peregrina. Sobre todo que los puristas no se rasguen las vestimentas, no es para tanto.
Cada uno que haga lo que mejor le plazca o sepa, esto es para tener una pequeña orientación de lo que después nos podemos encontrar, un poco de aventura es bueno. Por suerte mía ya tengo unos cuantos Caminos en mis piernas, tanto a pie como en bicicleta y se del poco respeto entre unos y otros. Disfrutar del Camino, sin correr, sin prisas, disfrutarlo poco a poco. Yo se de bicigrinos de 150 km. dia, al preguntarles que han visto me han contestado; Después cuando mire la cámara de video te digo, pero no es feo !!!
 
 

 
 
 
Antes de salir plantea bien las etapas. En el caso del Camino Francés son 760 kilómetros (27 más si se empieza en San Juan de Pied de Port); el Camino Aragonés discurre durante 820 kilómetros. La ruta primitiva es relativamente corta, son aproximadamente 315 kilómetros. Lo ideal es hacer menos kilómetros por etapa pero a ser posible por camino. En líneas generales es un recorrido técnico con continuas subidas y bajadas. Algunos tramos, por desgracia, hay que salvarlos por carretera.
 
Conviene estudiar los perfiles de las etapas: todas no son iguales y en todos los tramos las piernas no se te cargarán igual. Antes de salir planea bien las etapas. Son 800 kilómetros, y tendrás que ver el tiempo de que dispones para organizar los días con los que cuentas. Estudia los perfiles de las etapas: todas no son iguales y en todos los tramos las piernas no se te cargarán igual.
 
Organiza bien el equipaje en la bicicleta.Hay que llevar el peso equilibrado para que el pedaleo sea lo más cómodo posible. Para ello hazte con alforjas o parrilla en la parte trasera, un triángulo hombrera para colocar bajo la barra del sillín y guardar las herramientas, y, algo muy práctico es una bolsa para colocar en el manillar, ya que puedes guardar ahí la documentación o las rutas del camino.
 
Los caminantes tienen preferencia hasta las 20:00 sobre los ciclistas. El lugar elegido para pernoctar es otro de los factores que deben influir en la planificación de la ruta. A partir de las 8 de la tarde, los ciclistas tienen la misma preferencia en los albergues que los que van a pie. Esto es así porque si uno que va a pie llega a un albergue que está abarrotado se tendría que ir hasta el siguiente, que puede que esté a 10 ó 15 km. Esto le supondría 2 ó 3 horas más, pero a un ciclista sería media hora de pedaleo.
 
Algunas de las ventajas que puedes aprovechar por el hecho de hacer el Camino en bici son:

- En bici podrás escapar fácilmente del Camino de Santiago para conocer lugares próximos interesantes.
- Podrás parar más tiempo en los lugares más bonitos del Camino, para mirar todo sin prisa.
- En bici tendrás un vehículo para desplazarte por las ciudades en que pares, para hacer compras, visitar los lugares, etc.
 
Establecer las etapas de la ruta para recorrerla en bicicleta es un ejercicio muy personal. Hay multitud de opciones y depende del tiempo previsto para realizarla, la forma física, la elección de la bicicleta, etc. No es lo mismo ir por carretera en bici de carreras que por caminos en una de montaña. O con coche de apoyo o sin él ya que no es igual ir cargado con bultos que sin ellos. La división de etapas reflejada más abajo tiene en cuenta que se hace al estilo tradicional, es decir, en bici de montaña, con equipaje, y por caminos siempre que se pueda.
 
Una media de 12 kilómetros a la hora. Un peregrino a pie hace una media de 5 kilómetros por hora. Una media asequible para un ciclista que recorra este camino podría estar entre los 11 y 13 kilómetros a la hora. Unas 5 horas de esfuerzo diario para completar 60 kilómetros.
 
En invierno, mayores dificultades. El 90% de los peregrinos, también de aquellos que recorren el camino en bici, optan por rodar en los meses de mayo a septiembre. Las cuantiosas precipitaciones, sobre todo en Galicia, hacen que internarse por su occidente en los meses invernales se convierta en un duro ejercicio, más en bicicleta, donde el peregrino tiene que rodar en muchos tramos por asfalto.
El Principado de Asturias ha rehabilitado y señalizado sendas del Camino Primitivo, que estaban perdidas dotando así de mayor comodidad y seguridad al itinerario.
Debido a la orografía, la época más recomendable para hacerlo en bici es desde mayo hasta finales de septiembre.
 
 
 
 
 
Elección del tipo de Bicicleta
 
Lo normal es que tengas ya decidida la bicicleta a utilizar; caso contrario, podrías utilizar cualquiera de las tres, dependiendo fundamentalmente del entrenamiento que puedas realizar, o bien, cual de ellas prefieres.
La verdad es que si has entrenado un poco, podrías hacerlo con bicicleta, no teniendo mucha prisa, y estando dispuesto en algunos tramos a empujar la bici. Las bicis todo terreno pueden en principio ir por los mismos caminos que recorren las personas, y también influye muchísimo si se lleva el equipaje en las alforjas, o llevamos vehículo de apoyo.
La bici de carretera, como su nombre indica, es para ir por la carretera, y termina siendo la más cómoda, pues bien por las prisas, bien por ser las primeras etapas del Camino de grandes dificultades para las bicis todo terreno, la verdad es que prácticamente todas, terminan en la carretera.
La bicicleta híbrida, mezcla de las dos anteriores, sería acaso la que mejor se ajusta, pues los tramos fáciles los podría hacer por el Camino, y los que presten mayores dificultades, por la carretera.
No obstante, la decisión es muy personal, y depende incluso de la forma en que piensan hacerlo el resto de nuestros compañeros, y, por supuesto, de los días de que dispongamos.
En principio el Camino es el mismo que sigue el peregrino de a pie, pero te advertimos que si llevas alforjas con el equipaje, te resultará más dificultoso seguirlo, con muchos tramos en que tendrás que empujar la bici, y terminará resultando muy pesado.
La pega es que no puedes salirte del Camino para volver a él cuando lo deseas; hay tramos que discurren bastante separados, y una vez comienzas por el Camino, no te queda más remedio que continuar por él, independientemente de las dificultades que se te presenten.
La verdad es que si empiezas en Roncesvalles por el Camino, para el segundo o tercer día es seguro que te has salido a la carretera, pues el trazado presenta muchísimas dificultades.
Lo cierto es que la bici todo terreno, con 8/10 Kg. de equipaje, resulta completamente distinta de esa bici que utilizamos los domingos para andar por el monte y hacer 20/30 Kms.
Lo mejor sería, antes de salir a hacer el Camino, hacer la prueba:
Cargamos un domingo la bici con las alforjas y sus correspondientes 8/10 Kg. y nos hacemos por el monte el equivalente a lo que hemos previsto será una etapa, 60/80/100 kms. y en función de cómo terminemos, tomamos la decisión.
Cuestión IMPORTANTISIMA a considerar será la época del año en que pensemos realizar el Camino, pues es bien sabido que si ha llovido recientemente, los caminos, que cuando no son carretera son de tierra o pista de concentración parcelaria, guijarro, etc. estarán completamente impracticables, ya que a las ruedas se adhiere el barro con muchísima facilidad.
En Galicia, ya la subida al Cebreiro representa grandísimas dificultades; luego, en invierno y a principios de primavera, tendríamos las corredoiras (caminos que transita el ganado, generalmente sombríos), completamente anegadas de agua y barro, casi imposible de recorrer en bici (andando, a veces tienes que ir saltando tapias y cercas para evitar las corredoiras en invierno).
Finalmente es necesario hacerte alguna recomendación o aviso, si decides hacer el Camino en bicicleta. Si bien es uno de los medios posibles de peregrinar, junto con el caballo y a pie, hay que tener en cuenta que por su movilidad y facilidad de desplazamiento, en relación con los otros métodos, sus prioridades sobre los demás siempre serán las últimas. Esto cuenta sobre todo a la hora de tomar plaza en los albergues, no es equiparable el esfuerzo físico y cansancio acumulado de alguien que se mueve a pie que el que lo hace en bicicleta, y no se trata de comparar que el de bicicleta lleva muchos kilómetros recorridos, el Camino no es una pista de competición, nadie marca etapas ni longitudes, no se trata en hacerlo en el menor tiempo posible sino en disfrutar del Camino en el Camino, y con esta premisa y etapas normalizadas el cansancio, repetimos, y la necesidad de reponer fuerzas no es comparable.
Otro punto que conviene resaltar es el respeto al peregrino a pie, él tiene preferencia en el Camino siempre, cuando les rebases debes hacerlo con cuidado, como te gustaría que lo hicieran contigo los automóviles en la carretera, avisándoles con tiempo, pero sin asustarles, debes asumir que van cansados, que posiblemente se muevan con torpeza para esquivarte, o para permitir que les esquives. Si les haces señales acústicas, bien con la voz o con el timbre, es posible que no te oigan, que vayan distraidos o simplemente que sean extranjeros y no entiendan lo que dices. Modera tu velocidad, no práctiques deportes de riesgo en el Camino.



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