miércoles, 25 de marzo de 2015

Camino por San Juan de la Peña.

Bien, esto ya esta en marcha. A partir de ahora ya Camino, mirare de ir poniendo algo de las etapas y después ya con mas tiempo terminare de editar y poner fotos.

Un abrazo y BUEN CAMINO.


Desde el principio de la historia de la peregrinación al sepulcro del Apóstol Santiago, los romeros contaban con tres opciones o itinerarios que recorrían la Península Ibérica: 
El más importante y conocido por todos los peregrinos, especialmente por aquellos que procedían del Norte de Europa, era el que actualmente conocemos como Camino Francés. Iniciaba su recorrido entrando en tierras del reino de Navarra por Ibañeta y Roncesvalles, y, a través de Castilla y León, conducía a los fieles hasta Santiago de Compostela. 
La segunda alternativa era el actual Camino Aragonés, que por Somport, enlazaba con el Camino Francés en la localidad de Puente la Reina. 
La tercera posibilidad era hacer el recorrido siguiendo buena parte de la Vía Augusta, entrar en tierras catalanas por Perthus, llegar a Barcelona y Tarragona y aquí girar hacia Lérida y Zaragoza. 
Esta última alternativa, el llamado Camí de Sant Jaume, era escogido en su mayoría por peregrinos procedentes de Italia y la región del Languedoc. Numerosos eran también los romeros procedentes de países tan lejanos como Polonia, Hungría o la región de Bohemia, Alemania, Países Bajos e incluso ciudadanos ingleses. Si hoy día podemos constatar la procedencia de estos caminantes es por los salvoconductos extendidos por la Real Chancillería de los monarcas de Aragón, cuya protección solicitaban los romeros. 
Una vez en Tárrega, aún disponemos de otra opción para llegar al sepulcro del Apóstol : seguir nuestra peregrinación por la variante de Balaguer. Si escogemos esta alternativa, caminaremos por las bellísimas tierras de la provincia de Huesca. Es la elección de Mundicamino en esta ruta a la que hemos llamadoCamí de Sant Jaume II 
Nuestro más sincero agradecimiento a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huesca y a Don Antonio Ubieto, experto en la historia de la provincia de Huesca, sin cuya desinteresada e inestimable colaboración no hubiera sido posible presentarles esta nueva ruta.

























martes, 24 de marzo de 2015

Alimentacion en el Camino.

Hoy hablaremos de la alimentación en el Camino. Aquí os dejo unos apuntes, un poco de guía e información.
Saludos y Buen Camino.
 
  
Es fundamental dedicar tiempo suficiente a disfrutar de un desayuno completo que incluya lácteos, cereales (cereales en copos, pan, tostadas, pan de molde...), fruta o zumo y complementos (mantequilla o margarina, queso, fiambres, mermelada, miel, azúcar, etc).
 
 
Lo que sí es seguro es que estamos realizando un esfuerzo mayor que en nuestra vida normal y quemando más calorías, por lo que en absoluto debemos comer menos o aprovechar el Camino para perder unos "kilitos"; la alimentación la tenemos que llevar con seriedad, así como la ingestión de líquidos. Ya hemos señalado anteriormente en cuanto a llevar, que era suficiente para emergencias, unos frutos secos, pasas, higos, nueces y chocolate, según la temporada: acaso también un poco de pan, chorizo y queso.
El mayor problema lo tendremos con el desayuno, pues es casi seguro que donde hayamos pasado la noche, si hay albergue, tengamos un bar para cenar, pero también que ese bar, cuando salgamos por la mañana, esté cerrado.
Al desayuno y comida no hay que darles más importancia que la que tienen; tenemos que comer, pero no ser tan estrictos con las horas; no pasa nada si desayunamos a las 12 o comemos a las 5 de la tarde; para eso tenemos los frutos secos.
En cuanto a las bebidas, tres cuartos de lo mismo, incluso entendemos que no hace falta cantimplora; el mayor recorrido sin agua podría ser de 15 kms.; lo que tenemos que hacer, es igual que lo que hacemos con el coche: repostar o beber agua "a tope" donde la haya, sin pretender que vayamos a encontrar agua cuando tengamos sed. Por tanto, hay que beber agua, especialmente en verano, hasta saciarnos.
No obstante, para las personas que se apuran si no llevan agua, existen unas cantimploras-termos que mantienen bastante bien la temperatura. Otra solución más pragmática, ir rellenando una botellita pequeña de agua.
Además hay agua en todos los pueblos, y en caso de necesidad se puede pedir en cualquier casa y tendremos oportunidad de conocer la amabilidad de las gentes del Camino. En la guía de servicios indicamos los pueblos que tienen fuente pública.
En diversos bares y restaurantes, existe también el denominado "menú del peregrino", su precio es asequible y se puede comparar con el "menú del día" de cualquier casa de comidas, en precio y calidad.


Puesto que cada etapa se tarda en realizar una media de 6 horas, conviene que cada 60 ó 90 minutos nos tomemos un breve descanso para beber e ingerir algo sólido que contenga hidratos de carbono, lo que nos permitirá mantener mejor el ritmo de ejercicio, y sobre todo por dos razones fundamentales: evitar la pájara y la deshidratación
 
Durante el ejercicio continuado, el agua es tan importante como los hidratos de carbono, sobre todo en días de mucho calor y humedad. Es un error relativamente generalizado no beber agua ni antes ni durante el ejercicio, así como esperar a tener sed o hambre para comenzar a beber agua y tomar alimentos.
 
Caminar con el estómago lleno no es saludable. La comida más importante del día hay que hacerla al final de la etapa y, si la jornada se alarga y es necesario comer de mesa durante la marcha, conviene optar por un bocadillo o un plato ligero de pasta o verdura.
 
Asimismo resulta fundamental la rehidratación una vez concluida la etapa, incluyendo agua e hidratos de carbono; y si la transpiración (sudor) ha sido importante será preciso, además de hidratar, reponer los electrolitos perdidos.
 


Seguridad y Robos en el Camino.

Escribo este post por que me parece interesante a tener en cuenta la seguridad del dinero y de nuestras pertenencias en el Camino.


También de nuestras pertenencias, tales como móviles, cámaras de fotos y en el caso de los Ciclistas sus Monturas, las Bicicletas. No será la primera ni la ultima bici que roban en el Camino, son menos robos que en la vida cotidiana, pero ocurren. Que nadie se lo tome a mal, pero el 90% de todos los robos en el Camino son por descuidos nuestros. Dicen que la confianza mato al gato. Nunca mejor dicho.
La única vez que me han robado tanto en el Camino como en mis viajes fue dentro de un albergue, además administrado por  una amiga, por su puesto que no fue culpa suya, deje la bicicleta atada pero no el petate que transportaba en el remolque. Me quitaron la tienda de campaña (buena, buena) el fogón y la esterilla de suelo. Fue un palo.
Muchas veces los ciclistas paramos a tomar algo, nada algo rápido, meo y salimos. Aunque sea solo un momento atarlas unas con otras, no  es mala cosa, todas no las pueden cargar.
En el albergue puede parecer que somos todos Peregrinos o Bicigrinos y estamos muy equivocados, camuflados con credencial siempre acecha el chorizo de turno, el listo que te embauca dándole la confianza suficiente para que te relajes y dejes las cosas mas a mano. Puede ser cuando estas en la ducha, durmiendo o simplemente cuando sales a cenar. Tenemos costumbre de poner los teléfonos a cargar y luego salir a tomar algo, error. Es fácil que a nuestro retorno ya no este el teléfono, si la persona que nos a sustraído nuestro preciado aparato, lo esconde y ya esta. Con el dinero pasa lo mismo, mas adelante explico como hacer con el dinero. Por norma no es muy difícil dar con el ladrón, siempre presentar denuncia para que aparezca como mínimo la guardia civil, redes sociales, no es la primera vez que se pilla a uno de estos gracias a la denuncia de algún hospitalero en las redes sociales, de esta forma ponemos en alerta al chorizo, parece que tendría que ser al revés, mejor no alentarlo? No. Estos individuos son transeúntes del Camino y una vez cometen el robo desaparecen de la zona, se trasladan unas etapas mas atrás o simplemente cambian de Camino. No  es una mala idea concertar un seguro de viaje, solo para esos días, suele costar muy poco. Para un mes aquí en España unos de 12 a 18 €, según compañía y cosas aseguradas. Cámaras de fotos, tarjetas de crédito, cancelación de billetes de avión, etc.
Es importante llevar dinero, pero billetes pequeños, que no vean cantidades ni billetes grandes. Yo utilizo casi siempre de 5 y 10 €. Si, hay gente que paga un menú con billete de 100 y 200 €. Otra cosa, la documentación. Yo en la cartera utilizo fotocopias, tanto de la tarjeta sanitaria, dni o en su caso Pasaporte. El original escondido dentro de la mochila, entre la ropa o utilizo una pequeña bolsa tipo riñonera pegada al cuerpo.
Hay que estar al loro, ok??
Saludos y Buen Camino.

 
 
 
 
 
¿Dónde guardas el dinero cuando viajas? Hay quienes prefieren viajar con efectivo y no utilizar tarjetas. También están los que no se atreven a viajar sin unos cuantos billetes en los bolsillos… Lo cierto es que al menos una vez en la vida todos intentamos encontrar la mejor forma de llevar dinero en un viaje y evitar hurtos.

¿Dónde guardar el dinero?
 
 
 
Aunque lo más recomendable a la hora de un viaje sea manejarse con tarjetas o cheques de viajeros, la realidad es que aún muchísimas personas siguen eligiendo el efectivo como medio de pago. Pero cargar con billetes puede traernos un gran problema: el robo y el extravío. Son dos situaciones por las que ningún viajero quiere pasar. Aún así, si viajas con dinero no estás exento a un viaje frustrado… a menos que hagas uso de los infalibles tips para llevar tu dinero a salvo:
 
La regla de oro a la hora de viajar es llevar el dinero contigo en todo momento. Los aeropuertos, terminales y puertos no son zonas muy seguras. Siempre está la posibilidad de que alguien con malas intensiones tome tu equipaje o tu abrigo. A su vez no es poco habitual que se extravíe una maleta, perdiéndose todo el contenido… Si prefieres no exponerte a una situación de este tipo no te separes nunca de los billetes. Guárdalos en la ropa que llevas o –aunque menos recomendable– en un bolso de manos.
 
Escoge un escondite donde el dinero esté seguro sin tener que estar atento las 24 horas del día, aferrándote a una prenda o una pequeña mochila. Por eso, en vez de utilizar un bolso o un abrigo como caja fuerte temporal, puedes probar con pequeños sobres de tela atados a tu cintura, siempre debajo de tu pantalón. Así siempre tendrás la certeza de que tienes los valores contigo. Si es verano y viajas con ropa liviana no querrás un sobre de tela bajo tus pantalones. Es ese caso puedes optar por esconder los billetes en bolsas de nylon e introducirlas en tu calzado, siempre debajo de la plantilla. Ni tú notarás que viajas con dinero encima.

Hay destinos más inseguros que otros. Si estás en una zona donde los robos a los viajeros son frecuentes, debes extremar los recaudos. No guardes todo el dinero en una misma prenda. Escoge dos o más escondites y reparte los valores entre ellos. Así lograrás que ningún bulto llame la atención.
Si viajas con más de una persona divide el dinero. No permitas que sea uno solo el que cargue con los valores. Es importante que cada uno lleve una parte. Esto hace que si uno de tus compañeros es hurtado, aún cuentan con el dinero que llevan los otros. De otra manera, cargar con todo es una posición estresante para la persona responsable
 
A la hora de viajar, nunca dejes todos los billetes en un mismo escondite. Piensa en una posible situación en la que tengas que pagar un taxi, un café, una revista para llevar en el avión… No sería nada bueno empezar a hurgar entre los bolsillos internos de tu chaleco, sacando fajos de dinero. Lo mejor es llevar siempre algo de efectivo a mano para poder afrontar algunos gastos de último momento sin hacer notar que llevas más dinero contigo.

Cuando llegas a destino el problema de guardar el dinero sigue vigente. Y todo se pondrá peor si el alojamiento en el que te hospedas no parece ser un sitio de confianza. En ese caso, si temes dejar los valores en tu habitación de hotel por temor a robos tienes dos caminos. El primero es optar por llevar los valores contigo. El segundo es esconder el dinero entre tus efectos personales. Un buen escondite sería dentro de algún frasco vacío, como puede ser un embases de shampoo o cremas. Si el recipiente es traslúcido, coloca el dinero y rodéalo con algodón; así no se verán los billetes desde afuera.
 
Si en cambio te hospedas en un hotel de confianza, puedes optar por guardar los valores en la caja fuerte. En caso de que el alojamiento cuente con este servicio, verás que es un lugar muy seguro y perfecto para dejar tu dinero allí, con la tranquilidad de que nada malo puede pasar. Las cajas fuertes suelen encontrarse en la recepción del hotel o en el interior de las habitaciones.

Te habrás dado cuenta que en muchas situaciones sólo tendrás que hacer uso del sentido común. Evitar hurtos en un viaje es parte de la actitud con la que te muestras, sobre todo en destinos donde la inseguridad está a la orden del día. Si eres el típico turista, con la cámara de fotos colgada al cuello, una gran mochila sobre tus hombros y el infaltable gorro para el sol, serás una presa muy fácil. Intenta no llamar la atención, comportarte como lo harías en tu ciudad, ser amable con los locales y no mostrar tu monedero en publico.
 




domingo, 22 de marzo de 2015

Camino Castellano Aragones.








El Camino Jacobeo Castellano Aragonés, que tanta importancia histórica tuvo en el Caminar hacia Santiago, es hoy, de nuevo, una alternativa perfectamente válida al camino del Ebro para conducir a los peregrinaos al encuentro del Camino Francés atravesando las provincias de Zaragoza, Soria y Burgos. 
Los 237 kilómetros que separan Gallur de Santo Domingo de Silos están divididos en 8 etapas peregrinas. Las tres primeras discurren por tierras aragonesas y las 5 restantes por tierras castellanas. 
Ninguno de los caminos a Santiago defraudan, pero este es especialmente atractivo, hasta tal punto, que la belleza del Camino Castellano Aragonés puede llegar a ser exasperante e incluso trastocar el alma de quien se adentre por estos paisajes, siempre amparados por montes legendarios, El Moncayo, Cebollera, Picos de Urbión y La Demanda; y siempre con una enigmática presencia de frontera. 
Al estar este Camino olvidado durante siglos se ha tenido que rescatar del todo y ha tenido que nacer de nuevo con un ingente esfuerzo: Investigación documental, trazado, marcaje de la ruta y la solución de problemas administrativos en multitud de instancias. 

Este extraordinario trabajo ha sido llevado a cabo por la Asociación Soriana de Amigos del Camino de Santiago, a quien debemos la incorporación de esta ruta en nuestra Web. Nuestro agradecimiento a todos ellos y de un modo especial a Miguel Ángel Jimenez y a José Antonio Condado por su especial apoyo. 
¡¡Gracias amigos!!



















sábado, 21 de marzo de 2015

Camino Manchego.








Nos encontramos ante uno de esos Caminos de Santiago que tal vez aún no sea merecedor de tal apelativo. El camino entre Ciudad Real y Toledo. es muy rico en historia y en él se desarrollaron episodios cruciales de nuestro devenir; tal es el caso del desastre de Alarcos o el avance de las huestes cristianas en su camino para enfrentarse en la batalla de las Navas de Tolosa. 
Nobleza y clero lo recorrieron profusamente al ser la vía de comunicación entre las capitales de los reinos cristiano y musulmán: Toledo y Córdoba. ¿Hubo  peregrinos en este Camino? Las referencias literarias del Quijote así lo afirman. Canónigos procedentes de Granada también lo usaron en el S. XVII para peregrinar a Compostela. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, asimismo lo recorrieron. 
¿Llegaron a usarlo los judíos conversos afincados en La Mancha para hacer pública su fe peregrinando a Compostela? 
Durante siglos, casi hasta nuestros días el olvido fue el único señor de estas tierras y caminos; es nuestro objetivo y deber la investigación de las dudas planteadas y la recuperación del pasado.















Camino Frances-Via Aragonesa.