viernes, 23 de abril de 2010

Historia de Una pinza de Tender Ropa 2ª Parte.


Después de estar unos días sola colgada en la cuerda de un patio trasero y sin que nadie me viniera a visitar, hoy me han recogido y me han puesto en una mesa, me han dado otra utilidad y no es mal del todo, ahora sujeto papeles, si, notas y facturas, estoy en la mesa de un hospitalero en el albergue donde me dejaron hace unos días, supongo que por despiste del Peregrino, bueno, supongo que el también me echara de menos o se habrá buscado a otra, aunque si no recuerdo mal ya se llevo a mi compañera de cuerda, la que vino en avión.

Aquí no me da el aire ni veo la luz de la calle, pero no se esta nada mal, tengo un banco de madera enfrente mio, donde se sientan 'otros' Peregrinos y se cuentan sus historias, historias del Camino, unos novatos y otros que ya han pasado por el, pero al final son historias que a mi me gusta escuchar.

El hospitalero me trata bien, poco trabajo me da, apenas si me utiliza.

Una tarde, mientras estaba yo en mis cosas, llego una pareja de peregrinos, el hospitalero los atendió y ellos se sentaron en el banco, enfrente mio, empezaron a hablar del Camino, de lo mucho que lo querían, de las horas, días que habían pasado en el, de lo duro que se hacia sobre todo cuando no encontraban ningún bar, yo no tengo ese problema me digo hacia mis adentros y que conste que no chafar deo lo que dice la gente, yo solo escucho ya que lo dicen delante mio.

Después de unos días, de tantas historias contadas en ese banco de madera y otras contadas al hospitalero, también de información solicitada, me dan mas ganas de salir de nuevo al Camino y mirar de finalizar en Santiago, dicen que es muy bonito y que en su plaza se ponen todos a llorar de alegría, no sera mi caso, digo que soy una Pinza de tender ropa, pero no es tan fácil como yo me lo planteo, hay muchos factores, entre ellos que alguien me 'secuestre' de donde estoy y segundo y mas importante que me cuelguen de nuevo en una mochila.

Que pasa, que no me entero, ya, es que me han puesto unos papeles encima y no puedo ver, pero bueno de oír oigo y bastante bien, es una peregrina que esta sentada en el banco de madera, le dice al hospitalero que tiene muy mal los pies y que ya no puede andar mas, el hombre, un poco mayor el, con un poco mas de barriga que otros, la consuela, le dice que de momento no se preocupe que el mirara de ayudarla, la chica ahora esta llorando, pero por que no puede andar mas? Ya lo tenemos, unas ampollas en los pies, mas que mi primer Peregrino, pero bueno, la gente no sabe coger cosas buenas? Por lo que parece esto de las ampollas es una cosa mala, que te deja sin poder andar, que es de lo que se trata parece ser, con esta gente llamada Peregrinos, la moral, le llama ella, la tiene por los suelos, que cosas mas raras, pero de todo esto yo aprendo.

La chica parece que se ha calmado, le pide al señor que si tiene aguja he hilo, parece ser que también ha perdido un botón de su blusa y le queda demasiado escotada, en este momento el hospitalero busca por encima de la mesa y sorpresa, quedo al descubierto, ¡puedo ver todo lo que pasa! El desaparece con la intención de ir ha buscar algo, la chica se levanta, me coge con sus su abes manos y me coloca en su blusa, para mirar de cerrar el escote tan pronunciado que le ha quedado a la vista.

He oído hablar de la lotería, según cuentan es una cosa muy buena cuando te toca, ja ja, me rió yo, esto si que es tener suerte, al parecer me voy de nuevo de viaje, al Camino y bien acompañado, que suerte la mía, de momento supongo.

Estoy delante de la Peregrina, encima de la mesa, es una costumbre esto de dejarme siempre encima de una mesa, ella ahora tiene un rotulador en las manos y ............ ostras me van a tatuar, a tunear, no, si lo que no me pase a mi ya no le pasa a nadie, seguro.

Ahora me llamo Carla, es lo que me han puesto, no sabia yo esto de poner un nombre a una Pinza, pero bueno, no estoy mal y menos cuando estoy colgada de una blusa muy cerca de unas pechugas nada despreciables, es que yo he visto muchas desde la estantería del Super, desde las alturas, ya te digo.

Al parecer el hospitalero ha obrado un milagro y la Peregrina esta ya dispuesta y pertrechada con su mochila para partir. ¡ Bien, nos vamos al Camino, yujuuuuu!

Ya en otro albergue, la chica se esta cosiendo el botón de la blusa, no es que yo lo sepa, lo dice ella a otras compañeras que se han acercado y visitado sus pies, jo der que vistas desde aquí, impresionante, estoy enganchada el la litera de arriba y se ve todo, os lo garantizo, mas que en el super. Estamos ha oscuras, la gente se ha ido a dormir, yo colgada en la litera oigo a la peregrina que esta llorando, le esta pidiendo a Santiago que la ayude con sus ampollas, sera el mismo Santiago este del Camino del que todos hablan? Al final entre sollozos y rezos se queda dormida, pero no por mucho rato, uno, no, varios tenores la despiertan a ella y a mi me estorban de mis pensamientos, que son muchos, con sus cánticos roncadores y aullidos que te llegan a estremecer, mira, lo del tufo de los pies, sobacos y demás todavía lo llevo bien, pero esos insoportables ruidos, es que no puedo con ellos.

La gente se levanta pronto, esta como alborotada, nerviosa, no paran quietos, no se como si el final de su Camino se acercara, como si su único objetivo fuera molestar a los demás, ya que algunos no desean que esto se acabe tan pronto o mejor dicho, intentando prolongar esa felicidad que les esta dando el Camino, a mi también me lo da, por eso algunos quieren seguir en la cama, pero no pueden o no les dejan, es igual, al final mi porteadora también se levanta, se arregla, se queja un poco de sus ampollas pero esta decidida a continuar y acabar lo que hace días inicio y sobre todo no desfallecer, con todo su aliento, con su sacrificio y por cumplir su deseo, llegar a Santiago, se le nota en la cara una media sonrisa, complice de que su objetivo esta a punto de cumplirse y no se rendirá.

Si alguien sabe de sentir o de sentimientos, de sufrir o de sufrimientos, de eso, son ellos, los Peregrinos.

Esto, oye, que te vas sin mi, que sigo colgada en la cama, no ....... espera me ........ no, otra vez no, por favor, sera mi destino, creo yo o mejor dicho, tenia predestinado que no llegaría a Santiago?

Veo que se aleja de mi, con su mochila puesta en sus hombros, con un paso firme que recorre todo el dormitorio, donde hace poco rato descansaban unas almas inquietas y deseosas de cumplir sus sueños y deseos, según cuentan, unos sueños se hacen realidad, otros se roncan, pero para la mayoría de estos, todos estos sueños están a punto de cumplirse o se cumpliran en breve , menos para mi, según veo.

Bien, ha regresado, viene a por mi, o se a dejado alguna otra cosa y yo me estoy haciendo ilusiones, además es normal que ya no se acuerde de mi, ya tiene su botón, no le hago ya falta para tapar su escote, que por cierto ya he dicho que estaba muy bien, es lo que tiene la edad, además seguro que si me recoge me pondrá dentro de uno de esos bolsillos de su mochila y tampoco podre observar el terreno por donde andan esas buenas gentes o esos locos cazadores de ilusiones al final de su trayecto, en fin, esperemos a que llegue aquí y saldré de dudas.

Soy feliz, estoy mas que contenta, además tengo a una nueva amiga, la Tau, si, esa cruz, la lleva colgando de su mochila, con un cordón negro y yo a su lado, enganchada del cordón. Al parecer se ha dejado encima de la litera a otra que yo no conocía, la goma del pelo, al incorporarse se ha dado cuenta y me ha llamado por mi nombre; hola Carla, me dice, me ha desenganchado y me ha puesto enganchada junto a la Tau, la Cruz de Los Templarios, que bien otra vez de viaje y al aire libre.

Ahora yo también les puedo contar a otras compañeras mis periplos y aventuras por estos Caminos, no se lo van a creer, ni yo misma me creo que este otra vez en el Camino, ya mi Camino.

Hola soy una Pinza y tu? Yo soy una Tau, una cruz muy preciada y que me llevan a todos los Caminos y tu has echo muchos? No es mi primero, pero si te contara.......... No, no, no me cuentes nada, tu eres una Pinza, solo sirves para tender ropa y estas tatuada, no se para que.

Bueno, no todo tiene que ser bello, alguna pega tenia que tener, algo tenia que salir mal, pero lo que no me esperaba es que fuera de viaje al lado de otra colgada como yo, siempre tienes que toparte con alguien que al parecer no ha sufrido casi y tu al contrario casi tienes que dar gracias de poder estar en ese sitio, yo ni caso, a lo mio, se que sirvo para tender ropa, pero desde que me pusieron nombre estoy segura que utilizaran con mejor pretexto.

Que pesada esta cruz, si puede ser mi cruz y en lo que queda de Camino, se lo cree mucho, hombre no es para tanto digo yo; que si soy de la Orden Franciscana, soy la cruz de San Antonio, que si me llevaban a las Cruzadas, que estoy por todos los sitios, mira mira, otra como yo, pero esa es de plata y la de al lado es de oro, alguna vez has visto a alguna de tus compañeras puesta en un escaparate de una joyería? O a caso has visto una pinza de tender la ropa de Plata o de Oro, a que no!, por eso, por que eres una vulgar pinza de tender la ropa, nada mas.

La vida es mas bella y bonita de lo que nos creemos, no hace falta ser tan estirada, simplemente hay que cumplir con nuestro cometido, lo de ella es fardar y lo mio es tender ropa, que me lo cuenten a mi, a una simple pinza de tender la ropa.

No le hago ni caso, yo a lo mio, ya estoy en el Camino.

Ahora se que llegare a Santiago, veré esa plaza donde la gente llora y se abraza, a ella, la Peregrina parece ser que las ampollas ya no le duelen, no corre vuela, esta segura de cumplir con su prometido final, llegar a Santiago.

Cuanta gente que viene, todos van a Santiago? Espero encontrarme con alguna compañera de trabajo, para compartir batallas.

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Fin 2º Capitulo
Derechos de Autor; Joan Alcala i Sanchis
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