El Ultimo Peregrino

El Ultimo Peregrino

jueves, 17 de septiembre de 2009

El Japones.

La Credencial del Japones Impresionante.
Katsuiro.

Buena Compañía.


Pulpo con Palillos, es que¡¡¡¡¡¡



El bocadillo de dos huevos fritos con jamón.

















Entre fotos y Pescado se puso morado.







Una cena especial de despedida.
Bueno, la historia del Japones Katsuiro es de lo mejor que he sufrido en todos mis pocos Caminos y lo digo en todos los sentidos, ya que para mi a sido de las personas mas respetuosas, acometidas, leales y de paso sea dicho que su cultura es de las que mas me fascinan de todo el mundo, pero como en todo, siempre hay sorpresas, en esta por el susto, pero ha sido un gran compañero de viaje, ya sabéis que siempre viajo solo, pero al final siempre se acaba con algún que otro compañero.
Haciendo el Camino de Fisterra-Muxia ya lo vi por primera vez en Negreira pero como no pude dormir en el albergue no tuve mucho contacto, al igual que el resto de peregrinos, si que nos fuimos encontrando por los otros albergues y en Corcubion ya empezamos a tomar mas contacto que con otros peregrinos.
Al llegar a Fisterra, ya viajábamos juntos, ese día comimos y estuvimos comentando el seguir hasta Muxia, en un principio el quería subir con otros mas a ver la puesta de sol, pero al final sus fuerzas le dijeron que era mejor que descansara, pero si al día siguiente salimos hacia Muxia, haciendo noche en Lires.
En Lires no hay albergue, decidimos quedarnos en una casa rural, preciosa de verdad, nos fuimos a comer a la playa que queda a 1'5 km, por la tarde descansamos y nos encontramos para ver la puesta de sol, allí en la playa, en unos acantilados preciosos, con unas muy buenas vistas al mar, al rato me comenta que el prefiere quedarse cerca del chiringuito y que cuando yo baje que lo recoja para ir a descansar.
No se, pero siempre he creído en un sexto sentido y como no me fió de muchas cosas, ya que soy un sufridor nato, me decido ha regresar al sitio de encuentro, encontrarme con Katsuiro y a si acabar la jornada, antes de ir a dormir.
Pero cuando llego al punto de encuentro no esta, pregunto en el bar y me dicen que por allí no ha pasado, me doy una vuelta por los alrededores y nada, me dirijo a la casa para saber si ha regresado y nada, regreso a la playa, ya son las once y media y sin noticias de el, en otras circunstancias posible mente no me preocuparia tanto, pero Katsuiro es un hombre de 68 años y su fuerza fisica no es del todo buena, regreso a la casa, no esta, son mas de las doce, ALARMA, donde esta?
La señora de la casa llama a su marido que se encuentra en el único bar del pueblo, allí tampoco esta, baja el señor con el coche, hacemos una llamada a la Guardia Civil y nos indican que en cuanto puedan pasaran, nos llegamos a la playa, batida, exploración, nada y de regreso a la casa.
Como yo estoy inquieto por el paradero del Japones, decido regresar a la playa, pero al salir de la casa, sorpresa (o no) aparece, caminando todo tranquilo y al vernos nos pregunta si pasa alguna cosa, que si pasa alguna cosa?
Bueno, le decimos que aparte de que son cerca de la 1 de la madrugada y que nadie sabia nada de el, pues no, no pasa nada, entonces el se da cuenta que de verdad nos ha tenido preocupados y nos cuenta que se fue a las rocas para ver la puesta y que se quedo dormido, jo dormido, bueno dentro de todo, es lo mejor que podía pasar, pero ya el susto nadie me lo quitaría de encima, el con sus reverencias y sus disculpas intentando quitar hierro de en medio, se que estaba dolido, pero el susto fue muy grande.
Si viajas solo te preocupa que te pueda pasar algo, pero si viajas acompañado, te tiene que dejar de preocupar? Solo deseo que no me ocurran mas cosas como esta y que si pasa, que todos los finales sean como este.
Al día siguiente nos llovió a mares, llegando a Muxia mas mojados que una sardina en el mar, regresamos a A Coruña y le invite a quedarse en mi casa, se que para su cultura eso es muy complicado, pero accedió, un poco de turismo y fuimos a un buen restaurante donde le agasaje con una cena a base de pescado, unos chupitos de orujo y a descansar.
Al día siguiente le acompañe pronto a la estación de tren, le quedaban unos cuantos días antes de partir hacia Japon y quería visitar entre otros, Ferrol, Bilbao, Madrid, Málaga, etc.
Estamos en contacto por correo electrónico, me ha invitado a su casa y se que lo dice de corazón, pero creo que el regresara a España antes de que yo visite Japon.
Es una anecdota mas de mi vida, hasta la próxima, un saludo, Joan.






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