El Ultimo Peregrino

El Ultimo Peregrino

jueves, 25 de junio de 2009

Bruma-Sigueiro.

EL ATAQUE DE LAS VACAS.

BUEN EJEMPLAR.


BUEN PAISAJE.



AMANECER EN BRUMA.




LA COLADA.





MI CAMA.

Hoy la gente se levanta pronto, no todos, por que quieren llegar a Santiago, como ya os dije, yo no, quiero llegar a Sigueiro y dormir en el pabellón, si no fuera a si, dormiría en algún hostal, pero no estoy para realizar 45 km. creo que seria una locura, por lo tanto después de tomar un te, salgo hacia las 8 con mucha tranquilidad, bueno con Horst a mi lado, pero ya le tengo dicho que yo quiero hacerlo a mi manera, como siempre, aquí paro, aquí foto y si encuentro un bar pues me paro a reposar un poco, el en principio quiere hacer como yo, hasta Sigueiro, pero no descarta ir hasta Santiago, yo le animo para que lo haga, pero se lo esta pensando.
La etapa no es dura, al contrario de días anteriores resulta mas plana y es cara hacia bajo, eso si, el sol es de justicia y llegare descompuesto y con los brazos achicharrados, pero contento por hacerla como a mi me apetece, ya que al parar en uno de los bares, encontramos a los dos de Albacete y Horst decide unirse a ellos para seguir hasta Santiago, BIEN (lo siento, es lo que pienso) por fin solo, no es que desdeñe la compañía, pero la verdad es que no me había sentido tan agobiado, tan agobiado por una persona hasta el punto de desear que me dejara tranquilo y con mi camino, lo repito, muy buena persona, pero somos muy diferentes, además eso de ir cantando el Aleluya, el himno Frances, el himno Americano etc. pues como que conmigo no va, yo no llevo música, por que me encanta oír los ruidos del camino, el canto de los pajaros, oír como hablan los arboles, por que los arboles hablan, aunque penséis algunos de que pueda estar loco, pero escucharlos un día, vereis lo que os llegan a decir, quiero que mi mente este libre de cosas que me distraigan, es uno de los motivos de por que hago el camino, en fin y por fin, solo.
Como cada día, las señales escasas y mal puestas, las tienes que ir buscando e intuir un poco por donde pueden pasar, en esas que intento encontrar una señal, cuando de un camino lateral salen de estampida unas bacas que se tiran literalmente contra mi, una mujer desde un poco mas atrás me pide a gritos de que las pare, si, claro, es fácil, a 400kg. desbocados es fácil decirle, tu baca PARAAAAAAAAAAAA, bueno, les levanto las manos y el bastón y parece que hacen un poco de caso, pero la verdad es que no me hace mucha gracia ponerme delante de semejantes moles, la mujer me lo agradece y las puede llevar de vuelta al prado, bien un poco mas tranquilo sigo hacia delante, tiradas rectas y con mucho calor me llevan hasta Sigueiro, en la entrada del pueblo están las piscinas, al llegar me encuentro a los dos de Albacete, pero no a Horst, les pregunto por el y me dicen que lo han mandado hacia delante con la escusa de que querían para a comer un bocata,
pero la verdad es que le han dado esquinazo por que les estaba dando la paliza y querían seguir solos y a su ritmo, bueno, tomamos una cerbeza y nos despedimos ya que yo me quedo y ellos tienen que llegar a Santiago para continuar hasta Fisterra y solo les queda cuatro días para cojer el avión en A Coruña.
La encargada de las piscinas es la misma que se encarga del pabellón, me informa que hasta las siete de la tarde no se puede entrar, ya que es ultimo día de clase y están de fiesta de final de curso, me indica un sitio para comer, bueno y económico, dejo la mochila en las piscinas y cuando es la hora de pagar en el restaurante me doy cuenta de que no llevo la cartera, jo que mal trago, nunca me había pasado, le digo al chico que si quiere le dejo el móvil o la cámara de fotos mientras recojo la cartera y subo a pagar, je, el cachondo me responde que si le dejo la cámara de fotos que no hace falta que suba para pagar, bueno, bajo, subo, le pago y le pido disculpas.
Estoy algo cansado y me quedan unas horas hasta las siete, por lo tanto cojo la toalla y me tumbo en el césped de la entrada del recinto de piscinas hasta las seis, hago tiempo suficiente hasta la hora de ir al pabellón, me acompaña la chica y después de darme unas pequeñas instrucciones de uso del mismo y las llaves, me ducho y reposo un buen rato antes de ir a dar una pequeña vuelta por el pueblo donde me encuentro a los de Tenerife que se quedan a dormir en el hotel.
Ha sido un día largo y tengo el cansancio acumulado de dias anteriores, por lo tanto, me como en bocata, busco la salida para mañana y me dispongo para ir a dormir y hoy sin orujo de rigor, mañana ultima etapa, llegada a Santiago y regreso a casa, un saludo, Joan.





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